Foto Gabriel Quirós Garnica

Celebi

El otro día estuve en Versódromo y Gabriel Quirós Garnica leyó esta maravilla:

ruta 42 ando otra vez entre las hierbas qué pasa si no lo encuentro ya he dado millones de pasos por este mundo he hablado con tantas ruta 7 conozco estos árboles estas piedras estas vallas esta arena del camino son ya míos y tú qué tengo que hacer ahora ruta 17 tengo todas las medallas y sigo andando pedaleando haciendo acrobacias sobre raíles tierra asfalto hielo hierba ruta 63 los he atrapado evolucionado yo los nombré los he hecho mis criaturas a mi corte de lo que aprendieron o les enseñé y ahora ruta 27 después de todo y no poder completar mi pokédex ya para qué quiero este dinero todo lo aprendido he guardado para ruta 34 dos pasos a la derecha destellos en la oscuridad un paso hacia abajo moví las rocas con mi fuerza tres pasos a la izquierda hice surf sobre todas las olas cinco pasos hacia abajo volé por el cielo volé quién dijo que no vuela nadie por el cielo nadie ya estoy en el centro un corte cuchilla certera y después ruta 55 aquí estoy me bastas cuántas horas faltan detrás de esta pantallita para poder verte quién lo sabrá

hambre ii

alimentar de muertos este muerto
potencial
alimentar de cuerpos este cuerpo
este exceso de palabras
seguir latiendo quizá mañana
otra moneda otra piel otra palabra
amañan
manaña
ana
ñam

Borges

Un soneto para Borges

Tanteaste con tus dedos los vacíos
anaqueles que en silencio reflejaban
las vítreas cuencas cuyos ojos albergaban
espejos abyectos, rosas infinitas, ríos

helenos, senos de óbolos perdidos.
Pero también fuiste el joven que soñaba
no con secreta esfinge u homicidas dagas
sino con formar parte del mundo de los vivos

que te rodeaban y que tú observabas
como otras vanas sombras observaran
(la sentencia es del inmortal Homero)

 

en el umbral del Tártaro a aquel griego
al que tú nunca hallaste en el azogue
donde aún acaricias tu reflejo.

Tú i

tú i

Te he visto desde un ángulo improbable.
Eres tan hermosa esos
hombros flexibles tus
tendones jóvenes girando tus
ojos limpios mirando a alguna parte
tu columna
que se gira
y no chasca
ni una vez.

Quiero para mí tu cuerpo ese cuerpo y no este cuerpo
que me pesa y me entorpece.

Tu cuerpo
para mí
en mí.

Encuestas manipuladas

Pudimos

Prepara bien la historia.

Les contarás
cómo fuimos derrotados.
Los sentarás
al calor del fuego o de una mesa.
Y les dirás que todo acabó un veinte
un veinte de diciembre
un veinte gris y aciago.

Dirás que debimos suponerlo.
Que todas las señales lo auguraban.
Que todos los sabios lo anunciaron.

Que por qué                 por qué no fue                 si pudo ser.

Ve preparando ya la historia
coloca en tu escritorio el papel y la tristeza
dispón el bolígrafo y también el desencanto.

O mejor olvida todo eso:
levántate y camina
haz la historia               no la cuentes.

Podemos cambiar todo para siempre.

Con Víctor Garre y Andrés Neuman en la Biblioteca de Andalucía

Lectura en vídeo de «siria ii» y de «Aullido»

Hace tres semanas, Andrés Neuman contactó con algunos jóvenes poetas de Granada para que leyeran en un recital en la Biblioteca de Andalucía. Escogió a Carlos Allende, a Gonzalo Lozano y a Víctor Garre, y después tuvo a bien aceptarme cuando yo me autoinvité a esa fiesta poética (sí, sí, fiesta de verdad, porque luego tuvimos Noche Literaria, que es algo parecido a lo que hicimos en la biblioteca pero con más alcohol y menos luz).

El recital lo organizaba el Centro Andaluz de las Letras, y nos pagaron 100 euros a cada uno de los poetas que asistimos. 100 euros menos contribuciones varias, se entiende. Que una institución (que supongo que dependerá de fondos de la Junta) pague a poetas jóvenes e inéditos, por poco que sea, es algo muy loable. Pero es que además movieron el acto en prensa, lo que nos permitió llegar a personas que normalmente están fuera de nuestro cono de luz social, área de influencia, o como ustedes quieran llamarlo. Le dieron, digamos, aire a nuestra poesía, que es exactamente lo que más falta le hace. La poesía joven de nuestros días se parece un poco a la paloma de Kant.

Yo leí dos poemas. El primero se llama «siria ii», y es mucho mejor leído que recitado. El segundo, sin embargo, debe ser escuchado. Se trata de «Aullido (este poema es una reescritura (vid. Ginsberg, Aullido))». Con ese fin, el de que lo podáis escuchar, he subido el vídeo que Tiffany Martínez tuvo a bien grabar a YouTube. Ahí queda.