Libros de Tú y yo y las primeras lluvias Roberto Elvira Mathez

Presentación de «Tú y yo y las primeras lluvias»

Si bien es extraño comenzar un texto haciendo un matiz al blanco, al vacío de la página que aún no es –y más en este caso, ya que voy a matizar una palabra que yo mismo he elegido– voy a empezar por aclarar que ese apodo que me he puesto, el de editor, no es más que una máscara o un eufemismo para referirme a mí mismo, al que también era antes, pero ahora, ahora que soy quien edita Tú y yo y las primeras lluvias. ¿Qué diferencia hay entre el yo de ahora y el yo que aún no se llamaba a sí mismo editor (que aún no incurría en la arrogancia de una “Nota del editor”)? Dejando de lado burocracias, maquetaciones, tarjetas de visita y horas de sueño perdidas para siempre, hay esencialmente una cosa que me permite llamarme editor: la capacidad de seleccionar, entre el infinito corpus abarcado por el término literatura –y por sus gráciles fronteras– un pequeño canon al que dedicar mi tiempo y mi esfuerzo (y –claro– el de quienes mantienen conmigo este barco a la deriva (gracias Gema, Raúl, Julio, Gabriel, Mónica, Loro)). Ese criterio de diferenciación de mi yo actual con mi antiguo yo-no-editor también es fuerte porque nos permite a los “independientes” diferenciarnos de aquellos que no pueden llamarse editores (¿es posible llamar editor a quien no lee todos los manuscritos que recibe? ¿A quien ni siquiera lee todos los libros que publica su sello? ¿Es la labor del editor reunirse en un sinnúmero de cenas con agentes, escritores, políticos y otros editores? ¿O es leer y seleccionar? (y si me equivoco: ¿qué diferencia –más allá del sector– a un editor de un concejal de urbanismo? (imaginando que viviéramos en otro país, en uno en el que el sintagma “concejal de urbanismo” no constituyera un insulto, claro))).

El resto del texto en el blog de Ediciones Paralelo.